8 de septiembre de 2011

Microfósiles

Los fósiles son los restos de seres vivos que vivieron en tiempos geológicos pasados, y que han pasado por una serie de procesos físico-químicos llamados fosilización para poder preservarse en la roca. Los restos pueden ser directos (los huesos de los animales, las conchas de gasterópodos, las hojas y troncos de los árboles...) o indirectos (evidencias de su actividad, como huellas, túneles).

Pero no todos los fósiles son de gran tamaño, o simplemente visibles. Muchos son tan pequeños que son invisibles a simple vista. Estos fósiles se llaman Microfósiles, y pueden ser desde organismos unicelulares a huesos de peces, reptiles o incluso pequeños mamíferos, así como conchas diminutas y muchos otros tipos de resto. Por lo tanto, son una categoría, un tipo de fósiles que abarca grupos de organismos muy distintos entre sí, pero que todos ellos comparten una cosa: las técnicas de trabajo, pues es necesario utilizar instrumentos especiales que nos aumenten su tamaño. Estos aparatos pueden ser ópticos (lupas o microscopios) o electrónicos (microscopio electrónico). 

Procesado

Procesado
Hay varias técnicas para obtener microsfósiles, diferentes según el tipo de organismo que buscamos y el material que los contenga (roca sedimentaria, sedimento más o menos consolidado). También el tipo de fósil que queramos estudiar es importante. En el caso de las rocas sedimentarias duras y para fósiles fosfáticos, éstas se procesan mediante ácido (normalmente acético o fórmico), que destruyen la mayor parte de la roca, dejando un residuo. Si las rocas son blandas y buscamos fósiles de carbonato cálcico, se pueden disgregar con facilidad añadiendo sosa cáustica y agua oxigenada para destruir la materia orgánica que puedan tener.

Tanto en un caso como en otro, quedará un poso que hay que lavar para eliminar la mayor parte del contenido arcilloso. Para ello prepararemos una pila de tamices de luz descendiente (de 1 mm a 0’063 mm) que servirá para separar por tamaños el residuo, que se denomina levigado. Dependiendo del fósil que queramos encontrar, miraremos un tamaño u otro de levigado.

Triado

Triado
Consiste en extraer los fósiles del levigado. Para ello, miraremos con atención el levigado con una lupa, buscando el microfósil que queramos obtener. Cuando lo encontremos, con un pincel ligeramente humedecido (para que se pegue a las cerdas y no salte por los aires) lo “pescaremos”, depositándolo inmediatamente en una celdilla especial (generalmente, un trozo de cartón grueso con un hueco en el centro y que se protege mediante un cristal).

Obtención de imágenes
Para poder trabajar con comodidad, es recomendable  capturar imágenes de los microfósiles. Hasta hace unos años se hacían fotografías de película, pero la tecnología y los ordenadores han simplificado (y abaratado) mucho todo el proceso. Dos son las técnicas que se utilizan con mayor frecuencia:

* Captación de Imágenes: básicamente consiste en acoplar una cámara fotográfica digital a una lupa y
microscopio y hacer fotografías digitales. Existen cámaras especialmente diseñadas para esta laborincluyen software con funciones específicas para trabajar con microfósiles.

* Microscopio Electrónico: se ha dado al microscopio electrónico la posibilidad de convertir en un archivo digital la imagen que se obtenía con él.


Tipos de Microfósiles

Foraminíferos

FORAMINÍFEROS
Son protozoos unicelulares que segregan una concha. Su tamaño varía entre menos de 100 de uno de los grupos más importantes por su abundancia en el registro fósil, su amplia distribución geográfica y su utilidad en biostratigráfía y paleoecología.  Se conocen desde el Cámbrico. 

La concha de los foraminíferos consiste de una o varias cámaras (conchas uni- o multiloculares) separadas
por septos o tabiques. Cada cámara se comunica con la siguiente por una abertura, el foramen, en el tabique
que las separa. La abertura al exterior está en la pared de la última cámara.  Las cámaras se organizan de varias maneras: en una fila sencilla o doble, o enrolladas en un plano o en una espiral helicoidal. 

Los foraminíferos son mucho más comunes de lo que pudieras pensar. Viven fundamentalmente en el mar (aunque también los hay de agua dulce), y podemos recolectarlos sin necesidad de buscarlos en aguas profundas o con costosos equipos tecnológicos: simplemente recogiendo arena de la playa (de una parte que esté limpia) y observándola mediante una lupa seguro que encontraremos varias especies de estos organismos.

Vertebrados

VERTEBRADOS
Gracias a su esqueleto duro, los vertebrados fosilizan con relativa facilidad, así que son bastante comunes en el registro fósil. La mayor parte de los huesos se rompen durante el proceso de fosilización, y lo que mejor se preservan son las piezas más pequeñas, como por ejemplo las escamas y los dientes de peces, reptiles.

Según la forma de los dientes podremos saber el tipo de vertebrado que era. Los primeros vertebrados que aparecen son los peces. Luego aparecen los anfibios y en tercer lugar los vertebrados.  También encontraremos mamíferos de pequeño tamaño, como por ejemplo roedores. Son los denominados micromamíferos, que son habituales de terrenos continentales (de cerca de ríos y lagos).

Moluscos

MOLUSCOS
Los moluscos son animales invertebrados de cuerpo blando, desnudo o protegido por una concha, como el caracol, la ostra y la babosa. Se calcula que puede existir unas 100 mil especies. Son animales de cuerpo suave, con tres características únicas en el reino animal por las cuales se identifican:

 * Un pie muscular,
 * Una concha calcárea secretada por un integumento subyacente llamado manto y
 * Un órgano de alimentación llamado rádula (formada por hileras de dientes quitinosos curvos).

Los moluscos que más vamos a encontrar entre los microfósiles son gasterópodos (los caracoles) y los bivalvos (los mejillones, tellinas) Los fósiles de molusco que vamos a encontrar con mayor frecuencia es lo que se llama un terno. Cuando el animal muere, su concha se rellena de sedimento, que se endurece y se hace piedra.

La concha desaparece y lo que queda del animal es ese relleno, que es lo que se llama molde interno.
A veces fosilizan fragmentos de la concha de bivalvos, pero no es muy común.

Conodontos

CONODONTOS
Son micropiezas de fosfato cálcico, que formaron parte de las estructuras mineralizadas de un grupo de cordados extinguidos. Sus tamaños varían entre menos de 100 µ y 5 mm. Estos fósiles se han encontrado solo en sedimentos marinos. Su valor bioestratigráfico es incuestionable debido a su amplia distribución geográfica y su gran abundancia. Aparecieron durante el Cámbrico (hace unos 540 millones de años) y se extinguieron durante el Triásico, hace unos 200 millones de años.

Fuente: Talleres del Museo de Geología, Universidad de Valencia.

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